cómo sentirte parte de este nuevo lugar

Te cambiaste de país o ciudad y todavía “no logras sentirte parte”

Para un extranjero puede ser  muy emocionante y también muy dolorosos el hecho de partir de lo que conoce, ya sea por traslado profesional o búsqueda de una vida mejor …

Llegar al país de destino dónde al inicio todo es descubrir, el asombro de lo nuevo: gente, costumbres, formas de vida, lugares.

Pero llega un momento donde esa primera ilusión empieza a decantar y es ahí cuando viene el desafío de llegar desde la mente y el corazón.

Muchas mujeres dejaron todo por acompañar a sus parejas y tienen que lidiar no solo con la adaptación de sus hijos, ser fuertes y sentirse muchas veces postergadas profesionalmente.

Aquí te cuento mi experiencia y cómo elegí llegar desde el corazón y no solo con la mente,

Hace 22 años vivo fuera de mi país, Argentina. Los primeros años me sentía muy triste porque estaba lejos de mi familia, amigos, de mis costumbres. Todo era diferente, los festejos, los olores, hasta como decoraban el árbol era distinto, a veces me lo vivía desde lo lindo de conocer nuevas formas y, en otros momentos, desde el extrañar mucho.

Para sentirme más cerca  cerraba los ojos e imaginaba ese abrazo, con aquellos momentos vividos en el pasado, y eso me llevaba a mirar con nostalgia y tristeza en donde estaba.

Mi corazón estaba dividido

Por un lado quería estar en Argentina, y por otro, sentía que estar aquí era lo que tenía que hacer, ya había tomado mi decisión y era por un futuro mejor para mi y la familia que estaba construyendo aquí.

Vivir fuera de nuestro país por el motivo que sea que nos llevó a irnos no deja de ser desafiante, siempre seremos extranjeros, inmigrantes en donde vivamos, por más años que llevemos, siempre hay cosas que te lo recuerdan.

Y ni tan loco ni tan descabellado ….. hay personas que se sienten extranjeros en sus propio país, a veces, con solo cambiarse de ciudad.

Debo reconocer que me llevo muchos años darme cuenta de que éste era el lugar que estaba eligiendo, que era el lugar donde quería vivir y que las circunstancias de porque hace 22 años decidí quedarme, ya eran cosas del pasado, mi vida había cambiado y yo también.

Por años tuve casi solo amigos extranjeros, tiempo después me daría cuenta en una conversación con mi coach que “esa era mi forma de mantenerme fuera”, sin echar raíces, dejando que siempre mi corazón estuviera dividido y eso me producía mucho dolor y no me dejaba terminar de llegar.

Hasta que lo entendí…..

Fue tan aliviador darme cuenta que era yo la que me impedía avanzar, crecer, tener proyectos de verdad y, digo aliviador por que al final del día dependía todo de mi.

Desde el hacerme cargo de lo que me pasaba, de como elegia sentirme, el dejar de echarle la culpa al mundo del “porque no me funcionaban las cosas”….. era yo y solo yo la que me estaba boicoteando. 

Mientras pasaba el tiempo fui conociendo personas que se fueron convirtiendo en mis amigos, los que hoy terminaron siendo mi segunda familia. Y aquí otro aprendizaje, es tan importante tener en nuestras vidas redes de personas cercanas con quienes sentirnos cobijadas, contenidas, y donde sentirnos parte

Pasan a ser hermanos, tíos, primos incluso madres, con quienes compartir esos brindis, esos abrazo, esas sonrisas que a veces sentimos que nos faltan desde nuestro lugar de origen.

Finalmente aprendí…….

inmigrante, extranjeros, crear redes, coaching para mujeres...que dependía de mi el querer ser parte, comenzar a pertenecer, integrarme e involucrarme donde estaba. El hacer amigos desde la profundidad de la amistad.

Aprendí que crear vínculos, me ayudaba a aparecer como mujer, como profesional y eso me daba estabilidad y confianza en mi misma

y en el futuro y que, de pasada, me hacía vivir desde un lugar de gratitud y alegría

Que si me quedaba en mi zona de confort no avanzaba y cada vez me sentía mas sola.

 

Y desde este bello aprendizaje hoy  acompaño a otras mujeres a llegar, a sentirse parte, en abrir sus redes, en aprender a vincularse, en aceptar la nueva cultura, sus costumbres, en hacer el duelo y comenzar una nueva etapa en sus vidas.

Porque al final del día lo que buscamos como seres humanos es sentirnos parte, eso nos hace crecer, nos hace sentir completas y más felices con nosotras mismas

¿Qué puedes hacer para por fin llegar? ponerte nuevos objetivos y metas:

Un nuevo lugar, nueva vida, nuevas metas!!!

Para sentirte motivada, necesitas enfocarte en lo que harás de ahora en más. Vivir cada día sin un sentido, sin un objetivo, te puede hacer sentir desorientada, con ansiedad. Estas emociones a veces se transforman en frustración, pena,  en una constante queja o incluso en rabia contigo y tu entorno.

Planifica, ponte objetivos, busca dentro de ti el ¿para qué? Te vas a proponer este objetivo y que lograrás una vez que los cumplas, define los pasos que darás los próximos meses, te hará sentir segura y con confianza cada día.

(Un objetivo por si mismo puede ser “el llegar de verdad”, sería bello ¿o no?). Lee aquí el post de como hacer ponerte objetivos y metas para el año

  • Abre nuevas redes:

Si tienes hijos eso puede ayudarte, generalmente en el colegio, jardín infantil o lugares de encuentro con niños como por ejemplo  en las plazas, puedes abrir conversaciones.

No tienes hijos pero tienes mascotas. Bueno, llévalas a lugares donde hay otros con quienes compartir. Te aseguro que hasta tu cachorro se sentirá agradecido.

  • Comienza una actividad solo para ti:

Por ejemplo, si en tu lugar de origen practicabas yoga y eso te hacia sentir conectada contigo, busca un lugar a donde hacerlo. No solo te sentirás bien y en armonía sino que tendrás oportunidad de conocer personas afines a ti.

  • Volver a estudiar :

Si tienes inquietudes en algún tema en especial puedes buscar diplomados, cursos, talleres. Las universidades, institutos, escuelas, en general tienen durante todo el año abiertas las inscripciones, incluso en el verano.

Si no tienes recursos, por ejemplo aquí en Santiago en las municipalidades tienen mucha oferta en desarrollo personal, emprendimiento, maternidad, etc, etc y son totalmente gratis.

Es tu oportunidad de conocer personas y, además, seguir aprendiendo en tu vida. No hay excusa, busca, busca, que seguro la vida te abrirá nuevas ventanas.

  • Trae tus costumbres, comparte eso que para ti es tan significativo:

Comparte lo que hacen en tu país o ciudad de origen, por ejemplo  en algunas familias argentinas para Navidad juegan el amigo invisible, (en Chile también y se llama amigo secreto).

A la hora de la cena,  cuando las familias se reúnen pueden llevar diferentes platos típicos para compartir, se abren los regalos después de las 00:00hs porque antes se espera el nacimiento de Jesús o se va a misa.

En todas las culturas existen ritos y costumbres que pueden aportar en la vida de otros.

  • Tu lado espiritual:

Muchas personas cuando se mudan a otro lugar dejan en “tiempo de espera” su lado espiritual porque no encuentran su lugar…… y, déjame decirte, que si ese es un pilar importante en tu vida busca el espacio y vuelve a conectar con esa dimensión.

Te ayudará a sostener y sobrellevar desde un lugar diferente el tiempo de adaptación.

Si tienes una amiga que hoy necesite un empujoncito para “llegar” , compártele este post, quizás le sirva.

Para cerrar, quiero contarte que me siento inmensamente agradecida de este país que me ha acogido y me ha regalado lo más bello y sagrado que tengo: mi familia, mis hijos, mis amigos, mi vida como Coach acompañando a otras mujeres.

Que todavía sigo soñando, pero hoy desde un lugar de alegría y gratitud, este sueño es que algún día regreso y mi familia de este lado del mundo conoce desde su propia experiencia el vivir en ese lugar que me vio nacer.

 Y bienvenida al lugar donde te encuentras hoy.

 Si quieres saber cómo podemos trabajar juntas pide tu sesión aquí y te acompañare a llegar a tu destino. 

Te dejo un gran abrazo!!!

Te invito a leer la entrevista que me realizó la Revista Mirada Maga, click aquí