Cómo manejar el desborde de las emociones

¿Eres Una Mujer Sin Filtro? …. Descubre cómo manejar lo que te pasa

Para nosotras, las mujeres que, en ocasiones, perdemos el control, sobre todo de nuestras emociones, nos ocurre que las personas de nuestro entorno nos dicen que explotamos y decimos lo que se nos vienen a nuestra cabeza primero, para luego en el momento de la calma pensar en cada una de las palabras que hemos dicho.

Bien todos tenemos derecho a expresarnos, muchas veces confundimos la libertad de expresión con “la libertad de agresión, puede sonar terrible esta frase, puesto que nadie piensa en ser agresiva., aunque a veces es lamentablemente así, un mar de emociones se nos viene y logra sacarnos de nuestro equilibrio.

El expresar nuestras emociones sin canalizarlas puede, de alguna forma, herir los sentimientos de quienes se encuentran en nuestro entorno.

Desde esta perspectiva te preguntarás ¿debo entonces quedarme callada? ¿No puedo decir lo que realmente pienso o siento frente a una situación determinada?.

Es un real desafío, si consideramos que somos cíclicas, hormonales y algunas sufrimos de síndrome premenstrual. Nos preguntamos entonces ¿esto quiere decir que, orgánicamente, nuestro cuerpo produce hormonas que causan vaivenes emocionales?. ¿Cómo hacemos entonces?

Identificar, conocer y poder gestionar nuestras emociones de manera consciente, de modo que podamos ejercer la autorregulación de nuestras emociones. ¿Te preguntarás que significa esto? ¿Si estoy despierta y vivo a cada momento lo que me pasa? ¿Cómo debo ser más consciente?, Vamos entonces al primer paso.

Hacernos conscientes de nuestros estados emocionales implica detenernos un segundo para observarnos. ¿cómo se logra esto? Será fácil para las que practican yoga, hacen deporte o alguna meditación. Es importante incluir este tipo de hábitos en nuestra rutina diaria-.

Tips para manejar el desborde de tus emociones

Lo primero: Observar nuestra sensación corporal. Nuestro cuerpo. ¿Qué sucede con él cuando sentimos algo?. Hagamos un pequeño ejercicio ¿Qué sientes ahora? ¿Cómo está tu cuerpo?, ¿Te duele alguna parte?

Por ejemplo, cuando sentimos miedo, rabia, alegría, tristeza. ¿Qué ocurre en nuestra corporalidad?. Un ejemplo clásico es que cuándo nos da vergüenza por alguna situación, nos ruborizamos …

¿Te es familiar esa sensación?

Pues bien, ahora intenta describir que es lo que dice tu cuerpo en este momento. Es interesante cuando logramos identificar nuestro sentir con la sensación corporal. Imagínate el paso siguiente: darle nombre, de cualquier forma -no nos apuremos- sigamos.

Tomado responsabilidad poco a poco de aquellas sensaciones o sentimientos que nos hacen “explotar” por ejemplo, logrando identificar nuestra emoción, poniéndole nombre.

Esto produce que nuestras emociones se muestren y las observemos tal y como son sin ser evitadas. Al hacer esto, nuestras emociones fluirán libremente de modo natural, real, sin ser evitadas lo que se transforma en un aprendizaje hacia nuestro mundo interior que, sin duda, se irá convirtiendo en una herramienta.

Realizar este ejercicio a diario iniciará un hábito que estará siempre disponible y nos ayudará a conocernos, instalándose como un mecanismo de acción para la resolución de nuestros conflictos cotidianos, para lidiar con lo que nos sucede cada día y también como un ayuda a nuestro conocimiento interior.

Lo segundo: Luego de identificadas nuestras emociones, el siguiente paso es aprender a ejercer nuestra  regulación emocional. Cuando somos capaces de observar nuestra emoción y sentirla corporalmente, podemos identificarla. Es decir, ponerle nombre, saber desde donde o qué ocasionó que sintamos eso. Al identificarlo,  podremos regularlas y tener cierto tipo de control sobre ellas, es decir sentir sin valorar o,   mejor dicho, sin emitir juicio de aquello que estamos sintiendo.

 Por ejemplo, la creencia de que no debemos  sentir algunas cosas como pena o tristeza. ¿A qué se refiere esto?. Muchas veces nos cuestionamos ¿Por qué siento rabia? ¿Por qué siento pena? ¿Por qué siento miedo? O más extremo ¿porque odio alguna situación o a alguna persona?.

Las emociones no son positivas ni negativas. Simplemente las sentimos. O bien, las enjuiciamos de acuerdo a nuestras creencias. La buena noticia es que Sí podemos sentirlas, sí tenemos derecho a sentirlas. Somos personas y las personas pasamos por momentos que nos sobrepasan las situaciones de nuestra vida.

Finalmente,

Un siguiente paso, luego de identificar, observar y regular, es que ya estamos en condiciones de poder dirigir nuestra emoción a cada lugar donde pertenecen, hacia el lugar donde han surgido.

Si siento tristeza simplemente porque algo que esperaba no resultó. O bien porque algo que nos hemos propuesto aun cuándo puse todo el esfuerzo en ello no salió como esperaba. O, más allá, algo que quería decir no fue recibido a quien yo dirigí mi expresión y no logró el impacto que yo deseaba.

Desde Aquí surgen las siguientes preguntas.

¿Qué es lo que propuse no fue bien expresado por mí?

¿Mi expresión corporal quizás no fue la correcta?

Esto último es muy importante y es que debemos analizar que nuestra corporalidad siempre esté en sintonía con lo que decimos.

¿Qué fortalezas personales entonces ocupo?

Ahora podemos ocupar el primer paso de la identificación, saber qué poseemos para poder utilizarlo.

En cada pregunta va un cuestionamiento positivo hacia nosotras, lo cual genera un esfuerzo por conocernos mejor, por revisar de manera consciente nuestro lenguaje corporal en sintonía con nuestro lenguaje verbal, la forma en nos comunicamos es entonces la clave para llevar a cabo todo esto que hemos llamado autorregulación, serpa útil para que las personas que están en nuestro alrededor nos escuchen, nos entiendan y mejor aún seamos comprendidas.

Reinvéntate mujer, saca lo mejor para relucir tu fortaleza siendo, sin duda, la mejor versión de nosotras mismas, momento a momento.

Paola es autora invitada en el blog de Reinvéntate Mujer

 

 

 

#Autora Invitada: Paola Hormazabal Soto, Psicóloga Clínica y Coach Apreciativo, Terapeuta  
 Mail: demujerpsicologia@gmail.com  Facebook: https://www.facebook.com/PsicoDemujer.